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19 sept 2008

Uruguay: Tabárez anuncia una convocatoria amplia

El DT de la selección uruguaya anunció que la lista para los próximos dos partidos de la Eliminatoria será más grande de lo habitual. Es que además de tener que enfrentar a Argentina y luego viajar a La Paz para jugar con Bolivia, tiene a diez jugadores con amarilla que pueden ser suspendidos.

12 sept 2008

Así anda torcida

La hinchada brasileña despidió al Penta con silbidos y al grito de "Bolivia". Brasil empató y no generó riesgo pese a que su rival jugó 37 minutos con uno menos.

Un puñado de bolivianos podrá certificarlo: en un duelo futbolístico transformó a Brasil en un asunto pequeño en rendimiento y apoyo.

El Joao Havelange, un estadio nuevo, está en una zona de Río de Janeiro de acceso complicado. Ese factor se unió al precio de las localidades (de 30, 100 y 200 reales, equivalentes a 16, 55,5 y 111 dólares) y al poco interés que generó el local, a despecho de la goleada con la que despachó a Chile, el domingo, en Santiago. Eso explica una concurrencia que cubrió un 33% del estadio (unos 13.000 espectadores sobre 40.000 localidades). Lo que no encuentra razones es el nivel futbolístico del Penta, en el subsuelo de sus antecedentes y posibilidades en función de nombres.

Bolivia, última en la clasificación, con un éxito solo y 20 goles en contra, se llevó música maravillosa en sus oídos. El coro de la torcida, una despedida al grito de "Bolivia" fue, parte, premio a un desempeño con orden, sin artimañas y con el valor de un hombre menos (Ignacio García recibió una roja apresurada a los 8 minutos del segundo tiempo, cuando su infracción sobre Robinho requería una amarilla). Pero, sobre todo, castiga al equipo de Dunga, que fue capaz de generar solamente un par de ocasiones, ninguna de nitidez absoluta, en más de 90 minutos. Un cabezazo de Luis Fabiano que se perdió arriba del travesaño, un derechazo de Julio Baptista y un testazo del nuevo hombre de la Roma, en el descuento, fueron aproximaciones menores en comparación con el tiempo de posesión.

Brasil demostró que no le sobra luz cuando se le oscurece el rumbo al marco rival. Bolivia no asumió la épica del Chile de Bielsa. No respondió ataque con ataque, sino que ubicó dos líneas de cuatro hombres del medio hacia atrás y dejó a los dos Moreno para un ensayo de contra que jamás prosperó: el adversario del Scratch inquietó tres veces, todas en los primeros 45 minutos, con remates externos.

Los silbidos de cierre fueron los mismos que recibió Ronaldinho al ser reemplazado, los que oyó Dunga desde los 30 minutos del arranque y los que acumuló un conjunto tosco. La sombra de Dinho es un contrapeso (no ganó un mano a mano), Diego se abusa de su nombre sagrado y Robinho y Luis Fabiano, dupla clave en Chile, no tienen la continuidad exigible de las estrellas.

Con Kaká en recuperación, Brasil añora talento. Dicen que los de verde y amarillo más rinden cuanto más brava resulta la parada. Algo de eso demuestra su historia. Los datos recientes, de un año a esta parte, también remiten a dificultades frecuentes.

Loco de la revancha

El equipo de Bielsa se sacó la espina de Brasil y les pegó un paseo histórico a los colombianos. Hizo cuatro, pero podrían haber sido más y está en zona de Mundial.


Después del pesto que se habían comido con los brasileños, Chile entendió que la única manera de recomponer la imagen era poniendo la pelota al pie y siendo ofensivos como reza el manual del Loco Bielsa. Tenían enfrente a una selección con un gran pasado, pero con un presente paupérrimo, que apenas había convertido cuatro goles en las primeras siete fechas de las Eliminatorias, lo que la suponía inofensiva. Sin embargo, el primer susto estuvo en el arco de Claudio Bravo, luego de una pifia de Tressor Moreno que le bajó inesperadamente al arquero chileno y casi se le cuela porque la quiso embolsar en lugar de despejarla.

El pésimo estado del campo de juego y la pierna fuerte a la que apostaron chilenos y colombianos hizo que los primeros treinta minutos fueran un verdadero bodrio. Sin dos pases seguidos, ninguno de los dos equipos pudo hacer despegar su juego. Y en ese ambiente adverso para jugar al fútbol el más pejudicado era Chile, que tenía la presión de sumar en casa por la goleada recibida ante el Scratch.

Pero las amarillas hicieron que los colombianos empezaran a cuidarse en los cruces y así, de la mano de Alexis Sánchez , Chupete Suazo y Gary Medel por las bandas, Chile empezó armar su festival de fútbol y con una jugada magistral entre Alexis, Medel y Jara, abrió el partido y dominó hasta el final.

Y cuando los equipos se ponen dulces, las individualidades empiezan a pagar sus deudas, como Suazo que con olfato goleador recibió un rebote cuando intentaba armar una pared y le pegó cruzado, lejos de las manos de Julio. Y ahí todo el equipo agradeció la autocrítica y la banca de Bielsa tras la derrota ante Brasil y fueron a festejar en el banco de suplentes, como un gesto de apoyo y como un mensaje para la gente: que están comprometidos con el proyecto del argentino en Chile y que el Sudáfrica es posible de la mano del Loco.

Colombia seguía siendo una sombra de lo que alguna vez fue, con un Giovanni Hernández más cerca del lateral izquierdo que del circuito creativo y con un mediocampo que tuvo que moverse en puntitas de pie para que el árbitro no los dejara con uno menos.

Y llegó el festival del fútbol que le gusta al Loco, vertical, ofensivo y con vértigo. Para cerrar la sinfonía con un golazo, esta vez con un remate de Matías Fernández después de tocar tocar y tocar. Salud Loco.

6 sept 2008

Plumas y tacos en Brasil. Lula había elogiado a Messi y castigado al Scratch

Se adelantaron los carnavales en Brasil. pero provocado por declaraciones cruzadas y es tan grande el bolonqui (en este caso un quilombódromo) que hasta incluye a Lula. Es que fue el presi quien dijo que Messi es el mejor y criticó a los suyos. Esto despertó la ira de los muchachos que vienen quintos en las Eliminatorias (hoy irían al repechaje) y, en Sport TV, Julio César, compa de Cambiasso y Cía. en el Inter, ¡lo mandó a la Argentina! (ver Lula falou y...) También Dunga respondió y se despachó pegándole a Argentina, al decir que "su último título fue en 1993", olvidándose llamativamente del oro en Atenas 04 y Pekín 08, donde fue goleado 3-0.

Hete aquí, no es la primera vez que Lula les tira flores a los nuestros. Fana del Corinthians, se deshizo en elogios para Tevez por el Brasileirao 2005. Además, este año, tras el 0-0 con Brasil donde la torcida ovacionó a Messi, marcó la falta de actitud del Scratch y hasta bromeó con que debían nacionalizar a nuestro Germán Herrera, delantero del Corinthians, de la Segunda. Esto también despertó la ira de varios. Otro que reaccionó alguna vez fue Ronaldo. En el Mundial 06, Lula señaló que estaba gordo y el gordo le replicó: "Dicen que él bebe mucho y yo lo voy a terminar creyendo".

Lula no se mancha...

ARGENTINA - PARAGUAY

El Coco busca enamorar frente a Paraguay y dio el primer paso con autocrítica. Volverá a juntar "jugadores con técnica" y apunta a "la posesión de la pelota".



No le dejó terminar de articular la consulta al interlocutor de turno. Amante de, en el césped, combinar la pausa con el vértigo, esta vez, se subió a un frenesí estilo Messi, en la onda de su elogiado Di María. "¿Y? Vamos, estamos lentos hoy", chicaneó un par de veces cuando el micrófono se demoraba en encontrar la pregunta. Y cuando el tema del nivel en el último partido de local, aquel agónico y desangelado 1-1 ante Ecuador, saltó del pupitre, arrebató la autocrítica, el deseo de una Selección que encante de acuerdo a sus posibilidades y, claro, a su paladar. "Somos conscientes de que contra Ecuador se jugó mal, no salieron las cosas. Estamos en deuda jugando en el país", blanqueó Alfio Basile en la conferencia, para luego equilibrar con un "en Brasil mejoramos, casi no nos llegaron, atacamos, lo agredimos". Para el Monumental, que espera completito, ya tiene previsto un plan de pago...

Más allá del optimismo irradiado, la convocatoria de acreedores no supone un obstáculo sencillo, sobre todo, porque el auditor que propone el fixture es el más duro, hasta el momento, de la Eliminatoria. "Paraguay es un gran rival, ya lo demostró en la Copa América, cuando ganamos. Vamos a tener que estar atentos, no sólo en el juego aéreo, tienen jugadores que triunfan internacionalmente. Siempre contó con una buena defensa, y hoy tiene cuatro delanteros de primer nivel, que son figuras afuera", analizó el Coco. Pero, para tranquilidad del fan, demostró receta teórica. "Yo le creo a (Gerardo) Martino cuando dice que su equipo va a venir a jugarnos de igual a igual. Nosotros tenemos que conseguir la posesión de la pelota, porque tenemos mayoría de jugadores técnicos, no tantos de marca. Por eso, si no agarramos la pelota, se nos puede complicar", desmenuzó. ¿Y quiénes la pondrán en práctica? Si bien no lo confirmó, el rendimiento en los dos ensayos de fútbol semanales le dieron fisonomía nominal a su idea. "Quedé contento con las prácticas, sobre todo con la última. Existe una gran probabilidad de que el equipo sea el que ustedes ya saben", señaló. Es decir, las palomas del reencuentro serían soltadas por Riquelme y Di María, Messi y Tevez.

La "efervescencia" del público, esas ansias de ver a la celeste y blanca traducida en boleterías, tiene enlace directo con la reciente medalla dorada en los Juegos Olímpicos, el puñado de fuegos artificiales que desplegó esa alineación con muchos de los players que hoy jugarán en Núñez. Sabe el Coco, la medida está alta. "Fue la base de la Selección mayor. Lo importante es que fuimos a China como candidatos y ganamos. Todos decían que campeón iba a ser Argentina o Brasil. Y la final fue en semifinales, y se ganó bien", destacó la personalidad para cargar la chapa. Con el potencial lleno de fútbol, quiere trasladarlo a la realidad esta tarde. Y pagar, cash, con intereses, si da el cuero...

26 ago 2008

¿Quién es tu 9, Coco?

Basile iba a citar a Palermo pero su lesión le cambió los planes para las Eliminatorias. No tiene un grandote y se la jugará por Carlitos.
La frase "mi nueve es Tevez" quedó grabada y la estadísticas le dan la razón, ya que Carlitos fue el que más jugó en esa posición en este ciclo: diez partidos de 24. Pero Alfio Basile tenía pensado algo totalmente distinto para estos dos choques de Eliminatorias ante Paraguay (6/9) y Perú (10/9). Coco iba a convocar a Martín Palermo para que sea el faro en el área de la Selección, pero la grave lesión del Loco le cambió los planes. El entrenador no citó a ningún grandote de los que están en el exterior y en la lista sólo se encuentran Tevez, Agüero, Messi y Lisandro López. ¿Entonces? El técnico se reunirá hoy con su cuerpo técnico para analizar todo lo que sucedió en los Juegos y para definir el plan para esta doble fecha. Los tiempos reglamentarios ya no dan para citar a los de Europa, salvo que los clubes tengan buena voluntad. En el Viejo Continente están seis delanteros utilizados por Alfio: Julio Cruz (cuatro encuentros de titular con Coco), Hernán Crespo (cuatro), Germán Denis (uno), Gonzalo Pavone (uno), Diego Milito (tres) y Fernando Cavenaghi (94', todos como suplente). Y quizá la citación más lógica sería la de Denis, quien fue el nueve en el último match ante Bielorrusia, pero si el Napoli no quiere...

Basile aún debe dar la lista del fútbol local, que será mucho más acotada que los 19 de afuera. Pero el problema es que aquí no hay un nueve del gusto del entrenador, más allá de Palermo, y por eso, si Rodrigo Palacio no tiene una recaída de la pubialgia, será citado para agrandar la nómina de delanteros. Si Rodri no llega, el nombre que más suena en Ezeiza es el de Gonzalo Bergessio.

El técnico quería un grandote para enfrentar a Paraguay, dado el juego aéreo del seleccionado de Martino, pero parece que se arreglará con Apache y con el Kun Agüero.

19 jun 2008

El paragua no se abre


Ni siquiera vestigios de aquél que fusiló a Brasil en el Defensores del Chaco. Paraguay se olvidó el traje de lujo en Asunción y jugó menos que con overol ante Bolivia. Así, sufrió hasta la médula la altura de La Paz y terminó mordiendo el polvo ante un rival que llegaba cola, sin triunfos ni expectativa de su gente en la guantera. Y fue goleada, para peor. Porque los del Tata no sólo no respondieron desde lo físico sino que anduvieron dormidos, cometieron errores serios y borronearon la imagen que hasta aquí traía la selección guaraní.

Es verdad, hubo varias bajas, como Darío Verón, Caniza y Santana, por ejemplo. Pero la ausencia más notoria para los visitantes fue la de Justo Villar, quien se quedó afuera por una contractura y le dejó el arco a Bobadilla. No fue un cambio más. El ex Boca transmitió muchísima inseguridad en las pelotas picantes y tuvo participación directa en dos de los cuatro goles: el segundo y el tercero. A su vez, reaccionó tarde en los otros. Ojo, tampoco hay que caerle sólo al uno. Lo colectivo de Paraguay fue pobre. No hubo asociación en el medio, Cardozo no pareció el mismo que alguna vez usó la Newell's, el físico de Cabañas se hizo sentir con el correr del tiempo y los desbordes por las puntas, sobre todo de Morel, dejaron apenas algo sobre el final del juego.

Bolivia sí que hizo las cosas bien. Basado en un ataque combinado y veloz, fue hundiendo contra su arco al rival. Usó un 4-4-2 pero con presencia masiva de los laterales en el medio. Así, Gatti Ribeiro trepó una y otra vez por la derecha. Y en una de ésas, asistió con jerarquía a Botero para que éste le metiera una emboquillada hermosa a Bobadilla. Y como el que pega primero pega dos veces, al toque llegó un zapatazo de Ronald García que picó en el área y complicó al arquero, que para colmo fue tapado por un improductivo cruce de Julio Cáceres.

El 2-0 parecía irremontable porque Paraguay no daba señales de vida. Martino se la jugó con Zeballos, un punta, por Vera (volante), pero el problema no era ése. El equipo recién hizo algo de pie cuando entraron Santa Cruz y Haedo Valdez. Pero no alcanzó. Bolivia no se preocupó por el 1-2 y otra vez vacunó con ayuda de Bobadilla, quien dio rebote ante un bombazo de Ronald Gutiérrez para que Botero definiera. Ya estaba, aunque después hubo más goles. Martins metió el cuarto y sepultó a un equipo que llegó con todas las luces y se retiró en penumbras.

EL Lio es brasileño

El equipo del Coco redujo al mínimo a Brasil y no le ganó por poquito. A Dunga le volvieron a gritar "burro" y los locales, con bronca, festejaron a Messi...



Si el punto tiene gusto a poco, si las manos quedaron rojas de tanto pegarle a la mesa por esa doble jugada final de Lionel Messi que debió terminar en gol y en victoria, es porque el valor de la actuación de un equipo que venía golpeado supera la cosecha del resultado. Si Argentina terminó recuperando en su área con el apuro de ganar el partido, si tuvo el espíritu colectivo que no tuvo contra Ecuador, ya de por sí son buenas noticias. En cambio, los abucheos de la gente para Brasil, los aplausos casi irónicos para el equipo de Basile y el nivel bajísimo de un Scratch que encuentra pocos ejemplos en la historia deberían actuar con un dique de sentido común para evitar desbordes de euforia, nuestro deporte nacional por excelencia. En tal caso, que este partido sirva como base para tomar conciencia de cuáles conceptos hay que tomar para crecer, de la misma manera que la tarde del Monumental debería tomarse como referencia de lo que no habrá que repetir.

El gran clásico del fútbol mundial defraudó como duelo y como espectáculo, simplemente porque uno y otro pensaron dos veces antes de arriesgar y respetaron más la historia que el presente del rival. Brasil fue un equipo sin adrenalina, el samba sonó como una cumbia mal bailada y su juego sin fluidez devino en ataques torpes y discontinuos. El local llegó a fondo tras una jugada de Robinho y que el Pato salvó milagrosmente ante Baptista. Y al minuto siguiente, otro slalom del delantero del Real ante un Abbondanzieri que salió al bulto y mal. De ahí al final del partido, sólo inquietó con un tiro libre que el Pato sacó del ángulo. Antes y después, Argentina fue superior tácticamente, manejó la pelota más y con mejor criterio y dio la sensación de que si quería, lo ganaba. En tal caso, ese fue el quit de la cuestión: a la Selección le faltó ambición, traducida en ese instante final en el que hay que animarse, hay que revelarse ante el peso de la camiseta y del escenario. Argentina jugaba como si ya tuviera un gol en el buche, como si estuviera cuidando una victoria hecha y derecha. Como si ese pelotazo fantástico de Coloccini que dejó solo a Messi hubiera sido gol, pero Lio le pegó con el cayo y no con los tres dedos y la pelota se fue al Maracaná.

Si bien al equipo le faltaba ese primer pase que siempre asegura Verón, se lo vio más cómodo a Riquelme administrando la pelota y el ritmo. Gago fue una garantía en el quite y con Mascherano armaron un tándem que merece futuro. Argentina ya había dormido al gigante con su ritmo conservador e inteligente, y estaba claro que tenía ante sí una oportunidad que se presenta de década en década. Habrá que reconocer que en los últimos 15 ó 20 minutos apareció la audacia como un suplente que el Coco metió para cambiar la historia. Messi despertó su gambeta aletargada y en tres apariciones vibrantes tuvo el triunfo en su botín, en dos no le acertó al arco y en la otra lo dejó a Román de cara al gol. No pudo ser. La gente ovacionó a Lio y fue la señal de que el lío lo tienen ellos...